VERDAD, LIBERTAD, AMOR

Libertad significa la oportunidad de elegir y tomar una decisión.

Siendo una oportunidad no debería convertirse en una amenaza.

Desafortunadamente cuando los yoes o agregados psicológicos toman el comando de nuestro actuar entonces la libertad se convierte en una amenaza y en algunas ocasiones en una expresión de nuestra debilidad.

La libertad utilizada con sabiduría no siempre nos dice que “sí” también nos dice que “no” y entonces es más grande la oportunidad de no caer en el error. La libertad nos invita también a la reflexión sobre nuestro actuar, pensar, sentir, amar, decidir, decir y callar.

La libertad es un don muy especial, pero sobre todo debería ser: Una grada para la materia y unas alas para el espíritu.

La libertad es un don que en nuestra mente deberia ser un espacio nuevo para meditar. Y un filtro para pensar.

La libertad es un don que en nuestra inteligencia debería ser un tiempo para estudiar y una hoja en blanco para saber escribir sabiamente la vida.

Haz lo que quieras esa es la única ley, pero sabe que de todos tus actos haz de dar cuenta.

Cuando fuimos creados , la libertad existió para regalarnos y para vivir felices. Se nos puso un límite que no necesariamente era malo. Pues lo que exigían los límites en la Creación era una nueva oportunidad.

En los adolescentes cuesta tanto hacerles entender el concepto de libertad.

Avidos como vienen de experimentar suelen caer en los bordes del libertinaje o de la imprudencia.

En el camino de la Iniciación el limite natural nos lo dan los diez mandamientos o decálogo .

Esos mandamientos están resumidos en la LEY DEL AMOR , porque el amor es la imagen perfecta del RESPETO A DIOS, A UNO MISMO Y A LOS DEMÁS.

La libertad con amor no cabe duda que transformaria al mundo.

La libertad con el respeto, eliminarían los problemas.

La libertad con sabiduría produciría hombres y mujeres felices.

Pero en tanto seamos esclavos del EGO O MI MISMO, no habrá verdadera libertad.

Se nos ha dicho : Buscad la verdad y ella os hará libres.

La Verdad es DIOS MANIFESTÁNDOSE EN NOSOTROS, la única verdad es saber que no somos libres porque tenemos el EGO VIVO Y ENCARNADO.

La Verdad es que todos necesitamos ORAR DÍA A DIA con la rodilla doblada para enmendar nuestros errores.

La Runa Hagal representa al Hombre con una rodilla en el suelo y la otra en pie, como los soldados en época de guerra. Con una rodilla en el suelo para no olvidar su temporalidad. Y con una rodilla levantada simbolizando la VOLUNTAD de continuar y seguir a pesar del fiero combate.

Cada uno de nosotros debe ser así: Un soldado en época de guerra, para conservar la paz interna.

En guerra consigo mismo para conservar la armonía con lo que nos rodea.

En el Universo infinito y estrellado, las grandes almas se expanden para llenarse de la luz del Padre y para latir el corazón con amor y felicidad.

Orar es aspirar a la conciencia.

Para orar no se necesitan frases hermosas, ni nutridos discursos, tampoco se necesita oratoria y menos aún composición literaria. Para orar se necesita mucha fe, mucho anhelo, y sobre todo una actitud hacia la corrección de aquello que en nosotros no anda bien: Ningún poder maléfico tiene tanto poder sobre nosotros sino el que le proporcionan nuestra propia fragilidad, debilidad, o peor aún acciones que nos someten a la esclavitud de la irreflexión, el egoísmo, los defectos en general.

Para orar se precisa autocrítica, autocorrección, autojuicio, anhelo de autoperfeccionamiento. Porque al orar debemos reconocer que estamos equivocados y que estamos en la mayor parte de los casos pagando o sufriendo consecuencias de actos deliberados no reflexionados o que resultaron de la selección equivocada o del mal uso de la libertad.

Orar es aspirar a la conciencia. Porque reconocemos una realidad que nos tiene en problemas sobre todo en aquellos aspectos que violetan o irrespetan el derecho o los sentimientos de los que nos rodean o de quienes conviven con nosotros siempre. No cabe duda que orar significa hablar con DIOS, en la intimidad del hijo con el Padre, en el corazón del Padre que escucha al hijo que vuelve sus pasos para reflexionar y reconocer que ha cometido errores o que piensa de nuevo en enmendar su actuar.

Orar en todo momento, aún en tiempo de paz es aún mejor, porque oramos simplemente porque estamos agradecidos, tranquilos o sinceramente recibiendo bendición, cuando no hay momentos duros o difíciles de prueba y de sufrimiento.

Cuando oramos en tiempos de prueba, estamos envueltos en la tristeza, en el apremio de la pena de la crisis de sentirnos abandonados. Cuando oramos en todo tiempo, aún los momentos duros podemos manejar porque hemos estado en conversación constante con Dios que siempre nos escucha.

Hace seis años , visitábamos Israel, y nos ocurrió que nos extraviamos en los callejones de Jerusalén. Y hubimos de experimentar un singular coloquio con Dios enmedio de la turbulencia de pensamientos aflictivos porque nos habíamos separado del grupo de excursionistas. Hablábamos con Dios atropelladamente, pidiendo encontrar a alguien que nos entendiera en mal inglés la angustia de no saber cómo salir de allí.

Para nuestra bendición , encontramos un momento grato, cuando oramos en tiempos en que no precisamos más que estar agradecidos por la bendición de tener lo necesario, con solo tener a nuestra familia con bien. Para los momentos de prueba, no hay oración más triste que la del que pide casi sin aliento en momentos tristes en que todo pareciera estar en contra. Por ello estar en permanente oración nos hace fuertes y más estables en esos momentos de dureza.

Orar es anhelar la concienca. Es evocar la voz del Padre en el silencio de la meditacion y la reflexión. No importa que tengamos pocos momentos, pero debemos cultivar ese hermoso espacio. Orar en amistad , en unión con la Divinidad en esta época tan dura y tan difícil nos ayuda a fortalecernos y a permanecer más atentos en la fidelidad y en el amor de Dios como Padre y como consejero .  La fortaleza que nos viene de Dios es maravillosa cuando sabemos cultivar el contacto contínuo con El en la meditación.

de: Instructores gnosis.

Gracias Dra. Polanco