Un escrito antiguo, 1604, publicado como anònimo en Alemania.

Texto Alquimista.  

Plàtica de la Piedra de los Filòsofos con el Oro y el Mercurio.

Referente a la verdadera materia con la que aquellos que son sabios en los secretos de la Naturaleza pueden hacer la Piedra Filosofal, siguiendo las reglas de una práctica conveniente con el auxilio de Vulcano Lunático

COMPUESTO ORIGINALMENTE POR UN MUY HÁBIL FILÓSOFO 

  

INTRODUCCIÓN DEL AUTOR

El tema de esta plática es una discusión que tuvieron un día el Oro y el Mercurio con la Piedra de los filósofos. He aquí de que manera habla un verdadero Filósofo que ha llegado a la posesión de este gran secreto.
Os afirmo delante de Dios, y por la salvación eterna de mi alma, con corazón sincero, tocado de compasión por aquellos que se dedican desde hace largo tiempo a las grandes investigaciones; y os certifico a todos los que apreciéis este maravilloso arte, que toda nuestra obra nace de una sola cosa, y que en esta cosa encuentra la obra su perfección, sin que tenga necesidad de cosa alguna, salvo de ser disuelta y coagulada, lo cual debe hacerse por sí misma, sin auxilio de ninguna cosa extraña.
Cuando se pone hielo en un vaso colocado sobre el fuego, se ve que el calor hace que se disuelva el agua: se debe hacer de la misma manera con nuestra Piedra, que sólo necesita del auxilio del artista, de la operación de sus manos y de la acción del fuego natural: pues ella no se disolverá jamás por sí misma, aunque estuviese eternamente sobre la tierra: por esto debemos ayudarla, de tal manera empero que no le añadamos nada que le sea extraño o contrario.
Así como Dios produce el trigo en los campos, y que nosotros debemos reducirlo después en harina, amasarlo, y hacer pan con ella; así nuestro arte requiere que hagamos la misma cosa. Dios creó este mineral, a fin de que lo cojamos solo, que descompongamos su cuerpo grosero y espeso; que separemos y tomemos para nosotros lo que encierra de bueno en su interior; que rechacemos lo que tiene de superfluo, y que de un veneno mortal, aprendamos a hacer una Medicina soberana.
Para darles una mayor inteligencia de esta agradable plática, os haré el relato de la discusión que surgió entre la Piedra de los Filósofos, el Oro y el Mercurio; de suerte que los que desde hace largo tiempo se dedican a la investigación de nuestro arte y que saben de qué manera se deben tratar los metales y los minerales, puedan quedar lo bastante ilustrados para que puedan llegar directamente al fin que se proponen: sin embargo es necesario que nos apliquemos en conocer exteriormente, e interiormente, la esencia y las propiedades de todas las cosas que están sobre la tierra, y que penetremos en la profundidad de las operaciones de que es capaz la Naturaleza.

RELATO

El Oro y el Mercurio salieron un día a mano armada para combatir y para sojuzgar a la Piedra. El Oro animado de furor empezó a hablar de esta manera:

EL ORO

¿Cómo tienes la temeridad de elevarte por encima de mí, y de mi hermano Mercurio, y de pretender la preferencia sobre nosotros: tú que no eres más que un gusano hinchado de veneno? ¿Ignoras que soy el más precioso, el más constante y el primero de todos los metales? ¿No sabes que los Monarcas, los Príncipes y los Pueblos hacen por igual que todas sus riquezas consistan en mí y en mi hermano Mercurio; y que tú eres el contrario, el peligroso enemigo de los hombres, y de los metales; siendo así que los más hábiles médicos no cesan de publicar y de alabar las virtudes singulares que poseo para dar y para conservar la salud al mundo?

LA PIEDRA

A estas palabras llenas de cólera la Piedra respondió sin conmoverse: Mi querido Oro. ¿Por qué no te enojas más bien contra Dios, y por qué no le preguntas por qué razones no ha creado en ti lo que se encuentra en mí?

EL ORO

Es Dios mismo quien me ha dado el honor, la reputación y el brillante esplendor que todos hacen tan estimable: por esta razón soy tan buscado por todos. Una de mis mayores perfecciones es ser un metal inalterable en el fuego, y fuera del fuego; también todo el mundo me ama y corre detrás de mí. Pero tú no eres mas que una fugitiva y una engañadora que embauca a todos los hombres: esto se ve en que emprendes el vuelo y te escapas de las manos de los que trabajan contigo.

LA PIEDRA

Es verdad mi querido Oro, es Dios quien te concedió el honor, la constancia y la belleza que te hacen precioso; por esto tienes la obligación de dar las gracias eternas a su divina bondad y no despreciar a los otros como haces. Pues yo puedo decirte que no eres ese Oro el que hablan los escritos de los filósofos, sino que ese Oro está oculto en mi seno. Es verdad, lo confieso que yo me derrito al fuego y que no permanezco en él, sin embargo sabes muy bien que Dios y la Naturaleza me han dado esta cualidad, y que esto debe ser así; tanto más cuanto mi fluidez redunda en provecho del artista, que sabe la manera de extraerla. Debes saber sin embargo que mi alma permanece constantemente en mí, y que es más estable y más fija que tú por muy Oro que seas, y que todos tus hermanos y todos tus compañeros. Ni el agua, ni el fuego, sea cual fuere, pueden destruirla ni consumirla, aunque actúen sobre ella tanto tiempo como dure el mundo.
No es pues culpa mía si soy buscado por los artistas, que no saben cómo hay que trabajar conmigo ni de qué manera debo ser preparada. Me mezclan a menudo con materias extrañas que me son enteramente contrarias. Me añaden agua, polvos, y otras cosas parecidas que destruyen mi naturaleza y las propiedades que me son esenciales; también se encuentran apenas uno entre ciento que trabaje conmigo. Todos se empeñan en buscar la verdad de Arte en ti y en tu hermano Mercurio, por esto todos se equivocan, y es en esto en lo que son falsos sus trabajos. Ellos mismos son buen ejemplo de ello, pues emplean inútilmente su oro, y tratan de destruirlo, no les queda de todo esto más que la extrema pobreza, a la cual se ven al fin reducidos.
Tú, Oro, eres la primera causa de esta desgracia, sabes muy bien que sin mí es imposible hacer oro alguno ni plata alguna que sean perfectos, y que sólo yo tengo ese maravilloso don. ¿Por qué sufre pues tú, cuando casi todo el mudo entero funda en ti y en el Mercurio sus operaciones? Si te quedase aún un resto de honradez impedirías que los hombres se abandonasen a una pérdida segura. Pero como en vez de eso haces todo lo contrario puedo sostener con verdad que eres tú sólo el engañador.

EL ORO

Quiero convencerte por la autoridad de los filósofos que la verdad del arte puede ser cumplida conmigo. Lee a Hermes. Habla así: el Sol es su padre, la Luna su madre: y yo soy el único que es comparado al Sol.
Aristóteles, Avicena, Plinio, Serapión, Hipócrates, Dioscórides, Messué, Rasis, Averroes, Geber, Raimundo Lulio, Alberto Magno, Arnaldo de Vilanova, Tomás de Aquino y gran número de otros filósofos, que no menciono para no ser prolijo, escriben todos ellos claramente y distintamente que los metales y la Tintura física sólo están compuestos de Azufre y de Mercurio; que ese Azufre debe ser rojo, incombustible, resistente constantemente al fuego, y que el Mercurio debe ser claro y bien purificado. Habla de esta suerte sin ninguna reserva; me nombran abiertamente por mi propio nombre, y dicen que en el Oro (es decir, en mí) se encuentra el azufre rojo, digerido, fijo e incombustible; lo cual es verdad y del todo evidente; pues no hay nadie que no sepa bien que soy un metal muy constante e inalterable, que estoy dotado de un azufre perfecto y enteramente fijo sobre el cual no tiene el fuego ningún poder.
El Mercurio fue del parecer del Oro; aprobó su discurso; sostuvo que todo lo que su hermano acaba de decir, era verdad y que la obra podía realizarse de la manera que habían descrito los filósofos arriba citados. Añadió incluso que todos sabían cuán grande era la amistad mutua que había entre el Oro y él, con preferencia a todos los otros metales; que no había nadie que no pudiese juzgarlo fácilmente por el testimonio de sus propios ojos, que los orfebres y otros artesanos parecidos sabían muy bien que cuando quería dorar alguna obra no podían prescindir de la mezcla del Oro y del Mercurio, y que hacían su conjunción en muy poco tiempo, sin dificultad, y con muy poco trabajo: ¿qué no debía esperarse hacer con más tiempo, más trabajo y más aplicación?

LA PIEDRA

Al oír este discurso la Piedra se echó a reír y les dijo: en verdad que bien merecéis uno y otro que se burlen de vosotros y de vuestra demostración: pero eres tú, Oro, a quien admiro todavía más, viendo que presumes tanto de ti mismo, por el motivo de que eres bueno para ciertas cosas. ¿Puede estar realmente convencido de que los antiguos Filósofos escribieron, como lo hicieron, en un sentido que debe entenderse a la manera ordinaria? ¿Y crees que sus palabras deben interpretarse simplemente al pie de la letra?

EL ORO

Estoy seguro de que los Filósofos y los Artistas que acabo de citar no escribieron mentira. Todos opinan lo mismo con respecto a la virtud que yo poseo. Es muy cierto que hubo algunos que quisieron buscar en cosas totalmente alejadas, el poder, y las propiedades que están en mí. Trabajaron con ciertas hierbas; con los animales; con la sangre; con la orina; con cabellos; con esperma; y con cosas de esta naturaleza. Éstos se apartaron sin duda del camino verdadero y algunas veces escribieron falsedades. Pero no ocurre lo mismo con los maestros que he nombrado. Nosotros tenemos pruebas ciertas de poseyeron en efecto este arte, por eso debemos dar fe a sus escritos.

LA PIEDRA

No pongo en duda de estos Filósofos tuviesen un exacto conocimiento del arte; exceptuando empero alguno de los que has citado, pues hay algunos entre ellos, aunque muy pocos, que lo ignoraron y que sólo escribieron sobre él aquello que oyeron decir; pero cuando los verdaderos Filósofos nombraron simplemente el Oro y el Mercurio como los principios del arte no se sirven de estos términos mas que para ocultar su conocimiento a los ignorantes y a os que son indignos de esta ciencia. Saben muy bien que estos Espíritus vulgares sólo se fijan en los nombres de las cosas, en las recetas y en los procedimientos que encuentran escritos, sin examinar si hay un sólido fundamento para lo que ponen en práctica. Por el contrario los hombres sabios y los que buenos libros con aplicación y exactitud considera todas las cosas con prudencia, examinan la relación y la conveniencia que hay entre una cosa y otra, y por este medio penetran en el fundamento del arte, de suerte que por el razonamiento y la meditación descubren, al fin, cuál es la materia de los Filósofos, entre los cuales no se encuentra ninguno que la quisiera indicar, ni darla a conocer abiertamente y por su propio nombre.
Se manifiestan claramente sobre esto cuando dicen que nunca revelan menos el secreto de su arte que cuando hablan claramente y según la manera ordinaria de expresarse; pero confiesa en cambio que cuando emplean símiles, figuras y parábolas, es verdaderamente en estos pasajes de sus escritos donde manifiestan su arte, pues los Filósofos después de haber discurrido sobre el Oro y sobre el Mercurio no dejan de declarar y de asegurar en seguida que su Oro no es el sol y oro vulgar y que su Mercurio tampoco es el mercurio común. He aquí la razón de ello.
El Oro es un metal perfecto, el cual a causa de la perfección que le dio la naturaleza no podría ser llevado por el arte a un grado más perfecto, de suerte que de cualquier manera que se pueda trabajar con el Oro, con cualquier artificio que se emplee, aunque se extrajese cien veces su color y su tintura, el Artista no hará nunca más oro y no teñirá jamás una mayor cantidad de metal que la que había de color y de tintura en el Oro del que fue extraída. Por esta razón dicen los Filósofos que hay que buscar la perfección en las cosas imperfectas y que allí se encontrará. Puedes leer en el Rosario lo que te digo aquí. Raimundo Lulio, a quien has citado, es de la misma opinión. Asegura que lo que debe ser hecho mejor no debe ser perfecto, porque en lo que es perfecto no hay nada que cambiar y más bien se destruiría su naturaleza que añadir algo a su perfección.

EL ORO

No ignoro que los Filósofos hablan de esta manera. Sin embargo esto puede aplicarse a mi hermano Mercurio, que es aún imperfecto, pero si nos junta a los dos, él recibe entonces de mí la perfección que le faltaba, pues es del sexo femenino y yo soy del sexo masculino, lo cual hace decir a los Filósofos que el arte es un todo homogéneo. Ves un ejemplo de esto en la procreación de los hombres. No puede haber ningún niño sin apareamiento del varón y de la hembra, es decir, si la conjunción del uno con la otra. Tenemos u ejemplo parecido en los animales y en todos los seres vivos.

LA PIEDRA

Es verdad que tu hermano es imperfecto y por consiguiente no es el Mercurio de los Sabios. Así cuando seáis reunidos y se os tenga así en el fuego durante el curso de varios años para tratar de uniros perfectamente el uno con el otro siempre sucederá la misma cosa. A saber, que cuando el Mercurio siente la acción del fuego se separa de ti, se sublima, levanta el vuelo y te deja sólo abajo. Que si se os disuelve en agua fuerte, si se os reduce en una sola masa, si se os resuelve, si se os destila y si se os coagula, nunca produciréis, empero, mas que un polvo y un precipitado rojo. Si se proyecta este polvo sobre un metal imperfecto no lo tiñe, pero se encuentra igual cantidad de Oro que la que se había puesto al principio y tu hermano Mercurio te abandona, huye.
He aquí cuales son los experimentos que los que se dedican al estudio de la Química hicieron para su mal durante una larga serie de años. He aquí en qué termina todo el conocimiento que adquirieron con sus trabajos. Pero en lo que atañe al proverbio de los antiguos, en el que quieres ampararte de que el arte es un todo enteramente homogéneo, de que ningún niño puede nacer sin el varón y la hembra, y de que te imaginas que con esto quieren hablar los Filósofos de ti y de tu hermano Mercurio; debo decirte claramente que esto es falso, y que en mala ocasión lo dices tú; aunque en estos mismos pasajes los Filósofos hablan justamente y dicen la verdad. Te aseguro que aquí está la Piedra Angular que ellos poseyeron y contra la cual se estrellaron muchos miles de hombres.
Puedes imaginarte bien que con los metales debe pasar lo mismo que con las cosas que tienen vida. Te ocurre e esto lo que les ocurre a todos los falsos Artistas; pues cuando leáis semejantes pasajes en los Filósofos no os preocupéis de examinarlos más para tratar de descubrir si tales expresiones encuadran y están de acuerdo o no con lo que se dice a continuación. Sin embargo debes saber que todo lo que escribieron los Filósofos de la obra en términos figurados se debe entender sólo de mí, y no de cualquier otra cosa que exista en el mundo, puesto que sólo yo puedo hacerlo que ellos dicen, y que sin mí es imposible hacer oro alguno, ni plata alguna, que sean verdaderos.

EL ORO

¡Buen Dios! ¿No te da vergüenza proferir una mentira tan grande? ¿Y no temes cometer un pecado glorificándote hasta tal punto que te atreves a atribuirte a ti sola todo lo que tantos sabios e ilustrados personajes escribieron sobre este arte desde hace tantos siglos, tú, que no eres más que una materia crasa, impura y venenosa, y confiesas no obstante esto, que este arte es un todo perfectamente homogéneo? Tú dices además que sin ti no puede hacerse oro alguno, ni plata alguna que sean verdaderos como si fuese una cosa universal. He aquí una contradicción manifiesta, tanto más cuanto que muchos sabios personajes se aplicaron con tanto cuidado y exactitud a los curiosos estudios que hicieron , que encontraron otros caminos con procedimientos que se llaman particulares de los cuales pudieron obtener, sin embargo, gran utilidad.

LA PIEDRA

Mi querido Oro, no te sorprenda lo que acabo de decirte, y no seas tan imprudente que me imputes una mentira, a mí que tengo más edad que tú. Si llegase a engañarme en esto deberías con justa razón excusar mi gran edad, puesto que no ignoras que hay que respetar la vejez.
Para hacerte ver que he dicho la verdad; a fin de defender mi honor, sólo quiero apoyarme en la autoridad de los mismos maestros que tú me has citado y que, por consiguiente, no tienes derecho a recusar. Veamos particularmente a Hermes. Habla así. Es verdad, sin engaño, cierto y muy verdadero, que lo que está abajo es semejante a lo que está arriba; y lo que está arriba es semejante a lo que está abajo: por estas cosas se pueden hacer milagros con una sola cosa.
He aquí como habla Aristóteles. Oh que admirable es esta cosa, que contiene e si misma todas las cosas que nos son necesarias. Ella se mata a sí misma y en seguida cobra vida por sí misma, se casa consigo misma, se embaraza a sí misma, nace de sí misma; se revuelve ella misma en su propia sangre, se coagula de nuevo con él y adquiere una consistencia dura; se hace blanca, se hace roja por si misma; nosotros no le añadiremos nada y no cambiamos nada de ella, salvo que separamos de ella lo grosero y lo terrestre.
El Filósofo Platón habla de mí en estos términos. Es una sola cosa única, de una sola especie en sí misma, tiene un cuerpo, un alma, un espíritu y los cuatro elementos sobre los cuales domina. No le falta nada; no tiene necesidad de otros cuerpos; pues se engendra a sí misma; todas las cosas son de ella, por ella y en ella.
Podría darte aquí otros muchos testimonios: pero como esto no es necesario, los paso en silencio para no ser enojosa, y como tú acabas de hablarme de [procedimientos] particulares voy a explicarte en qué se diferencian del arte. Algunos artistas que trabajaron conmigo llevaron tan lejos sus trabajos que llegaron a separar de mí mi espíritu, que contiene mi tintura; de suerte que mezclándola con otros metales y minerales consiguieron comunicar un poco de mis virtudes a los metales que tiene alguna afinidad y alguna amistad conmigo: sin embargo, los Artistas que triunfaron por este camino y que encontraron seguramente una parte del arte, son verdaderamente en número muy pequeño, pero conocieron el origen de donde procedían las tinturas, les fue imposible llevar más lejos su trabajo, y no encontraron a fin de cuentas que su procedimiento tuviese una gran utilidad. Si estos Artistas hubiesen llevado sus estudios más allá y hubiesen examinado bien cuál es la mujer que me es propia; si la hubiesen buscado y si me hubiesen unido a ella, entonces habría podido teñir mil veces más, pero en vez de esto destruyeron enteramente mi propia naturaleza, mezclándome con cosas extrañas; por eso, aunque haciendo su cálculo, consiguieron alguna ventaja, muy mediocre por cierto, en comparación con el gran poder que está en mí. Es evidente empero que esta utilidad sólo procedió y sólo tuvo su origen en mí y no en cualquier otra cosa con la que pude ser mezclada.

EL ORO

No has probado gran cosa con lo que acabas de decir, pues aunque los Filósofos hablan de una sola cosa, que encierra e sí los cuatro elementos; que tiene un cuerpo, u alma y un espíritu; y que por esta cosa quieran dar a entender la tintura física cuando ha sido llevada a su última perfección, que es el fin que persiguen; sin embargo esta cosa debe estar compuesta desde su comienzo de mí, que soy el Oro, y de mi hermano, que es el Mercurio, que somos los dos la semilla masculina y la semilla femenina; tal y como se ha dicho más arriba. Pues después de haber sido nosotros suficientemente cocidos y transmutados en tintura, somos por ello el uno y el otro, juntos, una sola cosa de la que hablan los Filósofos.

LA PIEDRA

Esto no es como tú te imaginas. Ya te he dicho anteriormente que no puede hacerse una verdadera unión con vosotros dos, porque no sois un solo grupo sino dos cuerpos juntos, y, por consiguiente, sois contrarios, si consideramos el fundamento de la Naturaleza. En cambio yo tengo un cuerpo imperfecto, un alma constante, una tintura penetrante. Tengo además un Mercurio claro, transparente volátil y móvil y puedo operar todas las grandes cosas de que os vanagloriáis los dos si que podáis empero hacerlas. Porque yo soy quien llevo en mi seno el Oro Filosófico y el Mercurio de los Sabios; por esto los Filósofos ha hablado de mí diciendo que su Piedra es invisible y no es posible adquirir la posesión de nuestro Mercurio si no es por medio de dos cuerpos, de los que uno no puede recibir sin el otro la perfección que se le exige.
Por esta razón no hay más que yo, que posea una semilla masculina y femenina, y que sea (al mismo tiempo) un todo enteramente homogéneo, por lo cual se llaman hermafrodita. Ricardo Inglés da testimonio de mí diciendo que la primera materia de nuestra piedra se llama Rebis (dos cosas), esto es, una cosa que recibió de la Naturaleza una propiedad oculta que hace que se le dé el nombre de Hermafrodita; como si dijéramos una materia en la que es difícil poder distinguir el sexo, su es macho o si es hembra, porque se inclina igualmente hacia ambos lados. Por esto la medicina se hace con una cosa, que es el agua, y el espíritu del cuerpo.
Esto es lo que hizo decir que esta medicina engañó a un buen número de tontos a causa de la multitud de sus enigmas. Sin embargo este arte no requiere más que una cosa, que es conocida de cada cual, y que muchos desean, y el todo es una cosa que no tiene par en el mundo pero que, empero, es vil y se puede obtener por poco precio. Pero no hay que despreciarla por su escaso valor, pues hace y completa cosas admirables.
El Filósofo Alain dice que vosotros que trabajáis en este arte debéis tener una firme y constante aplicación de espíritu a vuestro trabajo y no empezar a ensayar ora una cosa y ora otra. El arte no consiste en la pluralidad de las especies sino en el cuerpo y en el espíritu. Oh cuán cierto es que la medicina de nuestra Piedra es una cosa, un vaso, una conjunción. Todo el artificio comienza por una cosa y acaba en una cosa, aunque los Filósofos describen varias vías con el fin de ocultar este gran arte. Y así es que hablan de una conjunción continua, una mezcla, una sublimación, una desecación y otras muchas vías y operaciones a las que se puede designar con diferentes nombres. Empero la solución del cuerpo no se hace más que en su propia sangre.
He aquí cómo habla Geber. Hay un azufre en las profundidades del Mercurio, que lo cuece, y que lo digiere en las vetas de las minas durante muy largo tiempo. Ya ves, pues, mi querido Oro, que te he demostrado ampliamente que este azufre sólo está en mí, puesto que lo hago todo yo sola, sin tu auxilio y sin el de todos tus hermanos y de todos tus compañeros. No tengo necesidad de vosotros, en cambio todos vosotros tenéis necesidad de mí, puesto que lo hago todo yo sola, sin tu auxilio y sin el de todos tus hermanos y de todos tus compañeros. No tengo necesidad de vosotros. En cambio todos vosotros tenéis necesidad de mí, en tanto que puedo daros a todos la perfección y elevaros por encima del estado en que os puso la Naturaleza.

Al oír estas palabras el Oro se encolerizó furiosamente, sin saber ya qué responder. Celebró consejo con su hermano Mercurio y se pusieron de acuerdo e que se apoyarían el uno al otro, esperando que al ser dos contra nuestra Piedra, que no es más que una sola, la dominarían fácilmente; de suerte que después de no haber podido vencerla por la discusión, tomaron la resolución de darle muerte por medio de la espada. Con este propósito juntaron sus fuerzas, a fin de aumentarlas con la unión de su doble poder.
Se celebró el combate. Nuestra Piedra desplegó sus fuerzas y su valor. Combatió contra los dos y los venció, los dispersó y los destruyó al uno y al otro de suerte que no quedó el menor vestigio que pudiese dar a conocer lo que había sido de ellos.
Así, queridos amigos, que tenéis el temor de Dios delante de los ojos, lo que acabo de deciros debe haceros conocerla verdad e iluminaros el espíritu todo lo que sea necesario, para comprender el fundamento del más grande y el más precioso de todos los tesoros que ningún filósofo expuso, descubrió ni sacó a la luz tan claramente.
No necesitáis pues otra cosa. Sólo os falta rogar a Dios, para que se digne haceros llegar a la posesión de una joya que es de un precio incalculable. Aguzad después de esto el filo de vuestros Espíritus; leed los escritos de los sabios con prudencia; trabajad con diligencia; no actuéis con precipitación en una obra tan preciosa. Él tiene su tiempo ordenado por la Naturaleza, lo mismo que los frutos que están en los árboles y los racimos de uva que tiene la vid. Tened rectitud de corazón y proponeos un fin honrado. Si no es así Dios no os otorgará nada, pues sólo comunica un don tan grande a aquellos que quieren hacer buen empleo de él, negándoselo a aquellos que lo aplicarían en cometer el mal. Ruego a Dios que os dé su Santa Bendición. Así sea.

¿QUÉ ESTÁ OCULTO EN LOS OCÉANOS?

oceano.jpg 

 Informe de TRIGUEIRINHO

basado en el libro LOS OCÉANOS TIENEN OÍDOS

El hombre actual conoce poco del planeta en que vive, ya sea de sus estratos

internos, de las profundidades de sus mares ó de la relación

entre los mundos en las diferentes dimensiones que lo componen.

Abundan los relatos de experiencias sorprendentes de contactos con animales fantásticos y de desapariciones inexplicables; sin embargo, en general

falta disposición para aceptar hechos impalpables, aunque sean tanto ó más

reales que los detectados por los sentidos externos.

 

 

EN LA TIERRA EXISTEN MUNDOS desconocidos por los seres que viven en su superficie. Existen, no obstante, ciertas vías de comunicación con esos mundos, vías que podemos denominar “pasajes interdimensionales” y que resaltamos aquí especialmente por ser, en su mayoría, mantenidas por las energías inteligentes que operan en los niveles sutiles de los océanos.

 

La noción de espacio y de tiempo surge en la conciencia cuando ésta observa el universo exterior e interactúa con él. Se trata de una noción determinada por los hábitos condicionados de la vida concreta-material. En los pasajes interdimencionales mencionados, las leyes del espacio-tiempo, tal como se conocen, pierden vigencia.

 

En el pasado remoto, cuando la humanidad y el planeta no estaban del todo materializados, existía una comunicación más libre entre las dimensiones, lo que permitía que el hombre se relacionase directamente con habitantes de otros mundos. Los filtros entre los planos de consciencia que constituyen el universo eran tenues, y por eso la construcción y el mantenimiento de vías especificas para esa interacción no eran una necesidad fundamental. Remanentes de esa relación  nos llegaron por intermedio de fábulas, mitos e historias antiguas, cuyo significado real, en verdad, se perdió en gran parte debido a la densificación gradual de todo el globo -y, por consiguiente, de las células cerebrales y de la sustancia mental del ser humano, quien con ello se inclinó al pensamiento limitado a las cosas materiales.

 

En esa trayectoria, el mundo físico terrestre y la humanidad que lo habita, alcanzaron grados de densificación más acentuados que los previstos. Esto produjo una disritmia entre la vibración de la esfera material y la de las demás, lo que dificultó el intercambio vital y magnético. Sólo subsistió una sutil ligazón, efectuada en los pasajes interdimensionales, muchos de los cuales se mantienen  gracias a núcleos de la red magnética existente en los océanos.

 

Las revelaciones sobre esa red magnética se refieren al reencuentro del hombre con nuevos recursos energéticos. Si la utiliza de manera correcta – en consonancia con leyes universales y, por lo tanto, en pro de la evolución -, la energía magnética le permitirá trasladarse a otras dimensiones, anular la gravedad, modificar la estructura de las formas concretas y desplazar objetos, por más pesados que sean, de manera casi instantánea. Estas son algunas de las posibilidades que silenciosamente guarda la vida útil de los océanos.

 

Para revelar los secretos de la energía magnética y usarla, no se necesitan aparatos complejos, sino expansión de conciencia. Si el ser humano se alínea con el propósito superior de su existencia, puede realizar lo que hoy se considera un milagro, y de esa manera presta un servicio incalculable.

 

Al construir un túnel, por ejemplo, el hombre actual aún permanece en el ámbito de la fuerza fricativa, es decir, desgasta la roca por fricción. Sin embargo, si la abertura del túnel se incluyera en la realización de un propósito evolutivo,  si el hombre conociera las claves para el uso de la energía magnética y supiera manejar las vibraciones de las fuerzas solares, ejecutaría la obra sin desgastes:  reconfigurarí a la estructura de la roca, moldeándola y transformándola en aquello en lo que debe convertirse.

 

Las leyes y los mecanismos que regulan los transportes interdimensionales serán revelados a medida que el ser humano vaya descubriendo su propio mundo interior. Se aproxima el tiempo en que tales traslados – o viajes internos – ya no pasarán inadvertidos para la conciencia externa del ser, sino que contarán con ella. Sea un traslado pasajero, con retorno, sea uno definitivo, la conciencia externa podrá acompañarlo y adherir a él, pues estará en sintonía con la mente evolutiva.

 

Hoy, la interacción entre dimensiones ya comienza a notarse. En una pequeña ciudad del interior del Brasil, por ejemplo, donde los medios de comunicación son muy escasos, dos niños, que no tienen acceso a ninguna información referente a otros universos ni a sus habitantes, con espontaneidad pidieron permiso a sus padres para permanecer despiertos durante la noche, esperando la llegada de compañeros de estrellas distantes. Lo hicieron con la misma naturalidad con que pedirían permiso para esperar a un vecino. Además, esos niños, menores de ocho años, dijeron con simplicidad que dichas visitas se volvieron más necesarias después de que el hombre comenzó a usar la energía atómica. Cuando les preguntaron cómo sabían todo esto, simplemente respondieron que por sí mismos. Hablaban de ello como si estuviesen en contacto con otros mundos, al mismo tiempo que convivían con sus familiares y amigos. Según lo que se transparentaba, su relación con dichos seres era frecuente y, en ocasiones especiales, podían reconocerlos como luces que viajan por el cielo.

 

Existen personas que guardan registros de conocimientos externos que, en vez de quedar sepultados bajo conceptos e ideas intelectuales, necesitarían encontrar condiciones apropiadas para expandirse, abriendo espacio para que la vida supranatural se vaya implantando sobre la faz de la Tierra. Necesitarían saber que la práctica del silencio las llevaría a vislumbrar la tarea que deben cumplir y las preservaría de entrar en los callejones sin salida de la mente, todavía no esclarecida sobre hechos sobrenaturales.

 

Algunos descubrirán los secretos del magnetismo y lo utilizarán en el cumplimiento de tareas en momentos agudos de la crisis que ya se extiende por todo el globo terrestre. Serán los que, por su pureza, hayan superado ciertos umbrales de la conciencia.

 

Cuando cultiva el silencio, la persona comienza a recibir impulsos provenientes de otras dimensiones, superiores. La aspiración de elevar su conciencia le permite reconocer el nivel espiritual de existencia y convivir allí de manera cada vez más libre. La entrega de su vida al cumplimiento de lo que le inspira ese nivel espiritual amplía su comprensión de la realidad interna, activa el poder de creación y torna más fluida la materializació n de lo que le cabe generar en el mundo visible.

 

Al trascender los límites personales, al controlar la mente y las palabras, el ser humano se coloca en un ritmo acorde con leyes inmateriales, se identifica con el Plan evolutivo y con el servicio universal. Su principal campo de contactos y de polarización pasa a ser suprafísico, y así su vida se amplía considerablemente.

 

En sondeos subjetivos, constatamos que los pasajes interdimensionales son de dos tipos básicos:

Pasajes creados por un acto de voluntad de conciencias evolucionadas que conocen las leyes de la manifestación y tienen completo dominio sobre los planos concretos y  su campo magnético. Estos pasajes no tienen localización fija en el mundo material y pueden ser breves. Se restringen a áreas determinadas.

Pasajes cuya existencia repercute en el ritmo de vida en la Tierra en su conjunto. A pesar de que la posición de ellos tampoco sea fija, es relativamente estable. Se crean dentro de coyunturas muy amplias y obedecen a ciclos específicos de la evolución planetaria. Como ejemplo podemos citar los que se encuentran entre el archipiélago de Bermudas, Miami y Puerto Rico – en el llamado Triángulo de las Bermudas, bastante conocido por los fenómenos que ocurren allí.

El ingreso en los mundos suprafísicos se puede dar de varias maneras:

La conciencia, lúcida, colabora con el propio traslado a esos mundos, pero el cuerpo físico permanece en la dimensión en que se encuentra. Experiencias de este género suceden en el ámbito de influencia de los pasajes interdimensionales creados temporalmente para fines específicos. Los casos relatados en nuestro libro Mirna Jad sirven de ejemplo.

Tanto la conciencia como el cuerpo físico son trasladados a esos mundos. Lo ilustra la experiencia del guardián del área que en el plano material corresponde al centro espiritual suprafísico Aurora: él y su perro fueron llevados por una pequeña nave a una ciudad situada en los niveles intraterrenos del Cono Sur y después devueltos a la superficie de la Tierra. Las expansiones de conciencia por las cuales pasaron durante y después del viaje fueron notadas por familiares y amigos.

La conciencia, el cuerpo físico y también objetos son trasladados a esos mundos. En esa modalidad, propia de la región del Triángulo de las Bermudas, se encuadran viarias “desapariciones” de aviones y de embarcaciones, con sus tripulantes Hay casos en que el vehículo, con o sin sus tripulantes, es devuelto, eventualmente colocado en otro punto del globo.

Los sentidos externos y la mente analítica están dejando de ser los únicos instrumentos de aprendizaje para la raza humana. Los hombres son seres en transición y deben tornarse una especie superior, supramental. Ahora este nivel es más accesible a la humanidad terrestre, la nota que ésta debe emitir para participar del acorde de las civilizaciones evolucionadas del Cosmos, y para ingresar en las dimensiones internas de este mismo planeta.

 

Hay una energía sagrada que se ha de imprimir en la materia por intermedio del servicio abnegado, y para eso es fundamental la dedicación incondicional a las leyes de la armonía y del equilibrio. Cuando el ser humano tiene intenciones puras y se dispone a reorganizar la vida propia para cumplir su papel dentro del Plan Evolutivo, sus sentidos se acostumbran a las emanaciones sutiles. Eso corresponde al inicio de un nuevo ciclo en la superficie de la Tierra. Mucho de lo que hoy llmamos sobrenatural es algo natural que todavía no fue comprendido, o para lo cual estamos desarrollando aptitudes.

 

La comunión con energías suprafísicas torna claro lo que antes era incomprensible.

 

 

 

Fuente: Cuaderno SEÑALES, de Figueira. Enero a Abril 1998

2012: El Tiempo en Llamas

–  La Profecía: Reciclando el Colapso del Tiempo

2012. Menciona esta fecha en estos días, y muy probablemente la persona parecerá recordar algo. “¿2012? ¿No es esa la fecha de la terminación del calendario maya?”, mucha gente respondería.

No exactamente la terminación del calendario maya. El calendario maya sólo reconoce ciclos: ciclos dentro de ciclos dentro de ciclos, ad infinitum… El final de un ciclo es siempre el inicio de otro. Así, si el 2012 es el final de un ciclo, ¿cuál es la gran conmoción acerca del ciclo que está finalizando? Bueno, en realidad el 2012 es el final de un número de ciclos simultáneamente. Pero más importante, el 2012 es el final del ciclo de la historia. Y, puesto que la historia es el tiempo en el que hemos estado utilizando y aplicando nuestro calendario, el final de la historia debe ser también el colapso del tiempo, y el final del calendario que estamos utilizando. ¿Significa esto que en el 2012 pasaremos más allá del borde del tiempo también? ¿Cómo será eso? ¿Qué significa realmente el 2012, el final de la historia, el colapso del tiempo? ¿Y qué es el tiempo, en todo caso?

Los mayas sabían algo acerca del tiempo y de la historia que nosotros no sabemos. Tan misterioso como este conocimiento pueda ser, es la causa de que todo el mundo se endereza o ponga derecho cuando se menciona la fecha del 2012. Sí, hay una especie de profundo misterio aquí, de estar más allá del borde de la historia. ¿Significa esto que vamos a ser reciclados? ¿Vamos de vuelta hacia algún inicio aboriginal? ¿Será también el fin de la tecnología tal como la conocemos? Lo menos que podemos decir es esto: el 2012 significa que es el cierre del ciclo, y, como consecuencia, el tiempo, al menos el viejo tiempo, está en llamas. ¿Qué va a pasar cuando este tiempo se extinga y se cierre el ciclo? ¿Habrá un nuevo tiempo? ¿Cómo diferirá ese nuevo tiempo del viejo?

2012 – el Nuevo Tiempo. Un gran silencio se cierne sobre el planeta. ¿Qué si el mundo estuviera en silencio otra vez como lo estaba hace 26,000 años? Silente de todo excepto del canto de las aves y del viento deslizándose por entre los interminables bosques de árboles. ¿Qué si el mundo ya no estuviera lleno del sonido de las máquinas, sin aviones rugiendo sin misericordia por el cielo, y con las máquinas de combustión interna silenciadas y abandonadas en las autovías cubiertas de hierbas creciendo por entre las grietas del asfalto? E imagina esto, los rascacielos en silencio y obscuros, imperceptibles en una noche nublada y sin luna… Sí, ¿qué es lo que sigue para el ser humano en la trayectoria evolutiva de la Tierra? ¿Un viaje de retorno al futuro aboriginal?

Para hallar las respuestas, miramos a las piedras – el mudo misterio de las piedras – piedras, sombras y luz. Piedras labradas por las manos del hombre, grabadas con imágenes de dioses y reyes, de presencias arquetípicas, de esplendor mítico. Piedras en forma de templos, pirámides, monumentos a la eternidad. Piedras para registrar algún tipo de historia, pero una historia más allá de la historia humana, una historia cósmica. Piedras del pasado, parecería, pero que han perdurado para sobrevivir a la era de las máquinas. Y a medida que el ciclo de la historia humana está llegando a su fin, estas piedras se han convertido en una meditación acerca del significado de la historia cósmica, la historia perdurable de la cual la desviación humana no es sino una efímera burbuja.

Ve y mira las piedras antiguas, las que dejaron los mayas, por ejemplo. Mira los marcadores de piedra y los mágicos cuerpos tan extrañamente gráciles, si bien evidentemente de piedra. ¿Qué magia conocían estos mayas, que nos dejaron todas estas piedras, y una fecha, el 2012?

Hoy en día, los arqueólogos compiten entre sí para elaborar teorías acerca del desplome de los mayas a principios del noveno siglo – guerras, revolución, hambre, colapso ecológico -, ¿pero no son éstas sino proyecciones de los miedos que atormentan nuestra mente y nuestro mundo hoy? Nosotros, de quienes la rapiña tecnológica y el agotamiento de la Tierra son tan épicos y tan monumentales que empequeñecen todo aquello que cualquier cultura previa pudiera haber sido remotamente capaz de hacer. No, es más que una coincidencia que el “colapso” de la civilización de los mayas clásicos ocurriera casi precisamente en el marcador del décimo baktun de su famosa cuenta larga, esto es, alrededor del 10.0.0.0.0 ó el año 830 DA.

Es curioso y muy interesante que los mayas clásicos, como denominan los arqueólogos al pico de su civilización, ocurriera dentro de un ciclo baktun, el décimo, que en la cuenta larga está entre 9.0.0.0.0 y 10.0.0.0.0, o en el calendario cristiano de la historia, desde el 435 DA hasta el 830 DA. Antes de esta era dorada de la civilización maya, hubo nueve ciclos baktun precedentes, y después de su apogeo, hay sólo tres ciclos baktun. Si ellos estaban midiendo su presencia por medio de un conteo de días que empezó más de tres mil años antes de su gran era, y que terminaba 1200 años después, ¿cómo entonces entendían ellos su lugar en este gran esquema, el Gran Ciclo de la Historia?

Si ellos sabían que el ciclo actual de Trece Baktunes empezó el 13 de agosto de 3113 a.C. (la Conspiración Babilónica), o en 13.0.0.0.0 en la cuenta larga, unos nueve baktunes antes de su baktun principal, ¿no podrían haber sabido también que para evitar lo peor, había que retirarse cuando estaban en su punto más alto?

En la medida maya, la historia es un ciclo de 1.872,000 días de duración; eso y nada más. Este número de días se divide en trece subciclos llamados baktunes, cada baktun siendo exactamente de 144,000 días de extensión. 144,000 x 3 = 1.872,000. Así que cuando decimos que el “colapso” maya sobrevino en el 10.0.0.0.0, eso significa que ocurrió exactamente 1.440,000 días después del inicio de la larga cuenta regresiva de la historia. Esto significa que el 21 de diciembre de 2012 estaba a tan sólo ¡432,000 días!

En la cuenta larga, la fecha gregoriana del 21 de diciembre de 2012 es la misma fecha del inicio de la historia, 13.0.0.0.0. Esto quiere decir que (13 x 144,000) ó 1.872,000 días habrán transcurrido desde que empezó la cuenta. 13.0.0.0.0 es el equivalente al odómetro de un automóvil que llega al 100,000, cuando se restablece automáticamente en 000,000. De la misma forma, entonces, tanto el 13 de agosto de 3113 como el 21 de diciembre de 2012 registran el 13.0.0.0.0 = 0.0.0.0.0. Así que el 2012 significa que regresaremos al cero, listos para empezar de nuevo otra vez. Pero, ¿seremos capaces de tomar ventaja de este Nuevo Inicio? Sí, si entramos al Nuevo Tiempo antes de esa fecha, un nuevo tiempo conformado por el perfecto calendario de Trece Lunas/28 días. El advenimiento del Nuevo Tiempo es el cumplimiento de la profecía final de los mayas, la profecía del 2012. La profecía que subyace a la fecha del 2012 es la que realmente se mueve por el inconsciente de la gente, como una corriente subterránea haciéndose cada vez más fuerte a medida que nos acercamos a esa fecha mágica.

Sí, las mareas del cambio ya están subiendo, trayendo consigo los vientos de la marea de la profecía, la profecía del 2012, el remedio para la raza humana asediada por el tiempo artificial. ¿Qué es la profecía del 2012?

En pocas palabras, la profecía del 2012 es la enseñanza de la tumba de Pacal Votan, el más famoso de los antiguos mayas. La profecía está dentro de los hechos y los números de su tumba, su dedicación, su descubrimiento, y su relación con el 2012.

Pacal nació en el 603 DA, y a la edad de 12 años subió al trono y reclamó la descendencia matrilineal de su madre, Zak Kuk. Su reino y tiempo de poder verdaderos ocurrieron durante un ciclo de 52 años, entre el 631 DA y su muerte en el 683. Durante su tiempo de vida él creó los incomparables Palacio y la Torre de los Vientos. A su muerte, él dejó instrucciones a su hijo y sucesor, Chan Balam, de que construyera su gran tumba, y sobre ella, el templo piramidal que ha llegado a ser conocido como la Pirámide de las Inscripciones.

La tumba fue dedicada en el 692 DA, 9.13.0.0.0 en la Cuenta Larga. En los siglos subsecuentes, fue borrada toda memoria de la existencia de la tumba, y yació misteriosamente oculta en las selvas por caso trece siglos. Desde el tiempo de su dedicación en el 692, y hasta su descubrimiento en 1952, hay un lapso de tiempo de 1260 años, los números de la frecuencia de tiempo 12:60 (el calendario irregular de 12 meses, y la hora mecánica de 60 minutos) de la bestia que mantiene al alma del mundo esclavizada al materialismo histórico. Desde su dedicación, 692, al año 2012, hay exactamente 1320 años, los números de la frecuencia 13:20 de la Ley del Tiempo y la Armonía Universal que prevalecerán en la Tierra en el 2012. ¿Cómo va a ocurrir esto?

La respuesta está, de nuevo, en el famoso sarcófago. En el borde oriente de la piedra, hay seis glifos conocidos como firmas galácticas, uno de 20 iconos codificado por un número del 1 al 13 (de aquí 13:20). Los tonos (números) del primer grupo de cuatro firmas suman 28; los tonos del segundo grupo de dos firmas suman 13, los números del calendario perfecto de Trece Lunas/28 días.

Lo que dice esta profecía del 2012 es esto: “Cuando mi tumba sea descubierta, el hombre caído estará en el infierno 12:60, pero en 60 años, en el 2012, el calendario de 13 Lunas/28 días llevará al hombre caído del infierno materialista 12:60, a la resurrección en el tiempo 13:20.” La decisión es nuestra, y está ahora disponible para que la tomemos. Hay muchas cosas más en la profecía, pero todo lo que necesitas saber ahora mismo es que el verdadero Anillo de Poder en el Tiempo está medido por Trece Lunas/28 días, y es esa medida la que prevalecerá en el 2012.

Los mayas, que predijeron con precisión las fechas de su propia destrucción, sabían que para el 2012 todo habrá terminado de todas formas, que el monstruo babilónico no habrá sino destruido el planeta para esa fecha. De modo que en el marcador del décimo baktun la guardia de avanzada de los mayas partió, llamando a un fin a los ciclos de la cuenta larga de baktunes, pictunes y calabtunes. Abandonaron las grandes ciudades de templos de piedra que salpicaban las inmensas tierras bajas de las selvas, y la elite maya, por medio de su conocimiento de la magia del tiempo, partió de regreso a la eterna noche galáctica de donde habían venido originalmente.

Sí, estos fueron los Mayas Galácticos, los grandes civilizadores del más allá pleyadiano que trajeron su ciencia del tiempo a un planeta que ellos sabían que carecía de él, y por tanto incapaz de entrar en el gran torneo de atletas viajeros del tiempo cuyos vagabundeos y proezas mentales marcan los anales de la saga galáctica de la evolución espiritual y mental. Así que se infiltraron aquí en la Tierra, participaron en los ritos chamánicos olmecas, se convirtieron en sacerdotes jaguar, domaron naguales, y erigieron templos cósmicos en los que inscribieron unas historias estelares inescrutables, episodios que ocurrían en cientos de millones y hasta miles de millones de años en el pasado, o en el futuro. Finalmente, establecieron sus dinastías y rivalidades que marcaron el final de su tiempo en la Tierra.

La más grande de esas dinastías de los conocedores de la Noche del Tiempo fue la de Nah Chan, la Casa de la Serpiente, Palenque. Es aquí donde puede uno visitar la fabulosa tumba de Pacal Votan, y justo enseguida en el Templo XIII, la más misteriosa tumba sin inscribir de la Reina Roja. De la Casa de la Serpiente fueron generadas las enseñanzas secretas en el lenguaje de la zuvuya, mantenidas por los Videntes Jaguar de la Noche en el fabuloso y perdido Libro de las Siete Generaciones, las sagas del Fin del Tiempo, el conocimiento del cumplimiento de todas las profecías, las enseñanzas del 2012.

Tras ellos, los Mayas Galácticos dejaron ciertas instrucciones, ciertas recetas simplificadas para marcar el tiempo y disponer las profecías: las cuentas de los portadores de años, los ciclos de 52 años o rondas calendáricas solar-galácticas, el Tzolkin, y la cuenta larga, pero simplemente como una cuenta de días. Aquellos que decidieron quedarse, esperaron al profeta Kukulcán-Quetzalcó atl, y luego, antes del final del baktun once, establecieron un nuevo imperio del tiempo, los mayas toltecas de Chichén Itzá y Mayapán, así como los Quiché y Cakchiqueles de las tierras altas. Sus videntes resguardaron la historia mítica, los orígenes, el conocimiento de Tollan, el Popol Vuh y la memoria de los cuatro profetas originales, Balam Quitzé, Iqi Balam, Mahacutah y el Balam Agab. Y de Kukulcán-Quetzalcó atl ellos establecieron líneas de videntes, profetas conocidos como los Ah Bobat de la tradición del Chilam Balam, videntes Jaguar que previeron la venida de extranjeros desde más allá de las aguas, aquellos quienes iban a traer consigo las semillas de la destrucción.

Sucedió entonces que en el decimosegundo baktun, las velas aparecieron desde más allá de las aguas: las espadas de hierro, el caballo, y la temida viruela, que arrasaron la maravilla que habían sido los mayas. ¿Pero puede ser realmente destruido lo que es verdadero?

Una quema de libros en 1562 resultó en otro libro por el mismo hombre que quemó los libros, y éste fue el primer libro escrito por un europeo acerca de los mayas, la Relación de las Cosas de Yucatán, por el Obispo de Landa. Y en el decimotercer y último baktun, otra quema de libros, en 1691, resultó en otro libro más. Publicado en 1692, fue Las Pruebas de Votan, todo acerca del misterioso Votan, descendiente de Noé, el corazón del pueblo, el trotamundos planetario que construyó la casa obscura y puso su fabulosa tumba debajo de una pirámide en la mítica ciudad de Nah Chan, la Casa de la Serpiente.

Los frailes españoles que escribieron este texto no tenían ninguna forma de saber que exactamente 1000 años antes, en 692, se había dedicado la tumba del gran Pacal Votan, rey de Nah Chan, en 9.13.0.0.0 en la cuenta larga. Ni los frailes, y parece que tampoco los mayas remanentes, recordaban esa tumba. Por 1260 años esa tumba estuvo oculta en la selva. Luego, en 1952, salió a la luz, exactamente 60 años antes del cierre del ciclo del 2012. Y cuando salió a la luz, trajo consigo las semillas del gran resurgimiento maya, anticipado y conocido por aquellos antiguos videntes galácticos en corredores iluminados por antorchas debajo de la Torre de los Vientos; sí, el gran resurgimiento maya que fue programado para que empezara precisamente el 16 de agosto de 1987, a sólo 25 años antes del 2012.

Escrito originalmente como prólogo para el libro de fotografías sin publicar de Cynthia MacAdams, “El Tiempo en Llamas”

El Anticristo

El chispeante intelectualismo como funcionalismo manifiesto del Yo
psicológico, indubitablemente es EL ANTICRISTO.

Quienes suponen que el ANTICRISTO es un personaje extraño nacido en
tal o cual lugar de la tierra o venido de este o de aquel país,
están ciertamente completamente equivocados.

Hemos dicho en forma enfática que el ANTICRISTO no es en modo alguno
un sujeto definido, sino todos los sujetos.

Obviamente el ANTICRISTO radica en el fondo de cada persona y se
expresa en forma múltiple.

El intelecto puesto al servicio del espíritu resulta útil; el
intelecto divorciado del espíritu deviene inútil.

Del intelectualismo sin espiritualidad surgen los bribones, viva
manifestación del ANTICRISTO.

Obviamente el bribón en sí mismo y por si mismo es el ANTICRISTO.
Desgraciadamente el mundo actual con todas sus tragedias y miserias
está gobernado por el ANTICRISTO.

El estado caótico en que se encuentra la humanidad actual
indubitablemente se debe al ANTICRISTO.

El inicuo de que hablara Pablo de Tarso en sus epístolas es
ciertamente un crudo realismo de estos tiempos.

El inicuo ya vino y se manifiesta por doquier, ciertamente tiene el
don de la ubicuidad.

Discute en los cafés, hace negociaciones en la ONU, se sienta
cómodamente en Ginebra, realiza experimentos de laboratorio, inventa
bombas atómicas, cohetes teledirigidos, gases asfixiantes, bombas
bacteriológicas, etc., etc., etc.

Fascinado el ANTICRISTO con su propio intelectualismo, exclusividad
absoluta de los sabihondos, cree que conoce todos los fenómenos de
la naturaleza.

El ANTICRISTO creyéndose a sí mismo omnisciente, embotellado entre
todo el podridero de sus teorías, rechaza de plano todo aquello que
se parezca a Dios o que se adore.

La auto-suficiencia del ANTICRISTO, el orgullo y la soberbia que
posee, es algo insoportable.

El ANTICRISTO odia mortalmente las virtudes cristianas de la fe, la
paciencia y la humildad.

Toda rodilla se hinca ante el ANTICRISTO. Obviamente aquél ha
inventado aviones ultrasónicos, barcos maravillosos, flamantes
automóviles, medicinas sorprendentes, etc.

En estas condiciones, ¿quién podría dudar del ANTICRISTO? Quién se
atreva en estos tiempos a pronunciarse contra todos estos milagros y
prodigios del hijo de perdición, se condena a sí mismo a la burla de
sus semejantes, al sarcasmo, a la ironía, al calificativo de
estúpido e ignorante.

Cuesta trabajo hacer entender esto a las gentes serias y estudiosas,
éstas en si mismas reaccionan, oponen resistencia.

Es claro que el animal intelectual equivocadamente llamado hombre,
es un robot programado con kinder, primarias, secundarias,
preparatoria, universidad, etc.

Nadie puede negar que un robot programado funciona de acuerdo con el
programa, de ninguna manera podría funcionar si se le sacase del
programa.

El ANTICRISTO ha elaborado el programa con el que se programan los
robots humanoides de estos tiempos decadentes.

Hacer estas aclaraciones, poner énfasis en lo que estoy diciendo,
resulta espantosamente difícil por estar fuera de programa, ningún
humanoide robot podría admitir cosas que están fuera del programa.

Es tan grave esta cuestión y tan tremendos los enfrascamientos de la
mente, que en modo alguno, un robot humanoide cualquiera,
sospecharía ni remotamente que el programa no sirve, pues él ha sido
arreglado de acuerdo con el programa, y dudar del mismo le parecería
una herejía, algo incongruente y absurdo.

Que un robot dude de su programa es un adefesio, algo absolutamente
imposible pues su mismísima existencia se debe al programa.

Desgraciadamente las cosas no son como las piensa el robot
humanoide; existe otra ciencia, otra sabiduría, inaceptable para el
robot humanoide.

Reacciona el humanoide robot y tiene razón en reaccionar pues no ha
sido programado para otra ciencia ni para otra cultura, ni para nada
diferente a su consabido programa.

El ANTICRISTO ha elaborado los programas del robot humanoide, el
robot se prosterna humilde ante su amo. ¿Cómo podría dudar el robot
de la sapiencia de su amo?

Nace el niño inocente y puro; la esencia expresándose en cada
criatura es preciosa en gran manera.

Incuestionablemente la naturaleza deposita en los cerebros de los
recién nacidos todos esos datos salvajes, naturales, silvestres,
cósmicos, espontáneos, indispensables para la captura o aprehensión
de las verdades contenidas en cualquier fenómeno natural perceptible
para los sentidos.

Esto significa que el niño recién nacido podría por si mismo
descubrir la realidad de cada fenómeno natural, desgraciadamente
interfiere el programa del ANTICRISTO y las maravillosas cualidades
que la naturaleza ha depositado en el cerebro del recién nacido
pronto quedan destruidas.

El ANTICRISTO prohíbe pensar en forma diferente; toda criatura que
nace, por orden del ANTICRISTO debe ser programada.

No hay duda de que el ANTICRISTO odia mortalmente aquel precioso
sentido del Ser, conocido como “facultad de percepción instintiva de
las verdades cósmicas”.

Ciencia pura, distinta a todo el podridero de teorías universitarias
que existen por aquí, por allá y acullá, es algo inadmisible para
los robots del ANTICRISTO.

Muchas guerras, hambres y enfermedades ha propagado el ANTICRISTO en
toda la redondez de la tierra, y no hay duda de que seguirá
propagándolas antes que llegue la catástrofe final.

Desafortunadamente ha llegado la hora de la gran apostasía anunciada
por todos los profetas y ningún ser humano se atrevería a
pronunciarse contra el ANTICRISTO.